jueves, 11 de junio de 2015

Tormenta

Esta tarde hemos tenido una gran tormenta. Ha sido uno de esos días raros en los que el cielo parece caer sobre nosotros. Granizo y fuerte lluvia que han roto cuanto hallaban a su paso. Mis geranios, que por fin florecían, han quedado destrozados: las huellas de sus flores son manchas en el suelo de la terraza. Tras desatar su furia, el cielo parece un gato que quiere dormirse, pero de vez en cuando emite ligeros gruñidos y tras ellos, se incendia con breves rayos, como si quisiera recordarnos que sigue ahí.

Intuyo que mis gatos esta noche dormirán más cerca de mí. Han pasado miedo. Y creen que yo podré protegerles de ese otro gato que no se quiere callar todavía.

Va a ser una noche larga para todos.

Tras la tormenta
las bolas de granizo
amontonadas


sábado, 6 de junio de 2015

Nostalgia verde

Tras un día lleno de emociones y amigos, he aquí el atardecer. Ha caído la noche y desde mi balcón veo brillar a Venus en medio de un cielo que poco a poco pierde su azul. Me acompañan los gatos y el sonido de los escasos coches que pasan. Ruido de agua: una piscina que se llena. Olor a lavanda de mis macetas. Y la oscuridad parece abrazarme.


He puesto el disco de Aure Ortega, el que ha compuesto para la sierra del Consorcio. La primera canción, Nostalgia en verde, le da un tono intenso a mis emociones. La nostalgia rompe con suavidad, por esos amigos que hace unas horas estaban conmigo, por los que no han venido. No hay que dejar que las grietas nos lleven al fondo, pero basta escuchar una melodía y una siente que es la pequeña planta que rompe el asfalto para buscar el sol.

Aunque la noche está cayendo y todo se aquieta. También la nostalgia. Y se acaba la música. Y hay que entrar dentro de la casa, pues ya refresca.

miércoles, 3 de junio de 2015

Café El Indiano (Albacete)



Me gusta el café El Indiano. Es un sitio tranquilo, tienen buena música y se dejan ver por allí, de vez en cuando, amigos y poetas. Cuando voy, busco siempre una mesa junto a la ventana, preferiblemente la mesa cuadrada de madera que tiene diván y que ofrece la mejor vista. Esta mañana se me ha hecho tarde para tomar el café del trabajo y sólo hay una pareja joven en otra mesa, conversando en voz baja. Me distraigo mirando las fotografías, las botellas y objetos antiguos, la luz que tamizan las cortinas de color crema y las luces de navidad en los cristales (es un acierto no haberlas quitado). Siento una especie de felicidad íntima cuando me traen el café con hielo y la tostada con aceite y tomate y los saboreo lentamente, sintiéndome libre y protegida, en este rincón de mundo, en medio de las prisas de los demás.

café con hielo …
la luz apenas rota
por breves sombras.





((Dedicado a Jose Luis, dueño de El Indiano, un lugar donde nos reunimos y donde solemos anunciar nuestras actividades la gente de AGHA))

miércoles, 6 de mayo de 2015

Comer sola

No me gusta comer sola, pero me gusta la comida china y no conozco a casi nadie que quiera compartir un almuerzo conmigo a estas horas. Así que entro en el restaurante chino y pido un menú para uno. Para una, en mi caso. Ensalada con algas, verduras salteadas con bambú y soja y arroz tres delicias. Disfruto de esta comida, de esta soledad, mientras que en las mesas de al lado hay un suave murmullo. Luz tenue y música repetitiva. No sé cómo serán los restaurantes en China, si responderán al modelo de los que hay en mi pequeña ciudad. Lo que sí me llama la atención es que nunca he visto a ningún chino comer en un restaurante. Ni chino ni español. Nunca, a ningún oriental. Dejo de pensar. Este sabor, esta comida que humea en mi mesa...  Y lo mejor, el postre.

té de jazmín
una flor, casi entera,
flota en el agua.

miércoles, 29 de abril de 2015

Regreso

Hace unos días, estaba buscando dibujos de anime y manga y me encontré con esta imagen. El gesto de la chica, el lugar, la magia e inocencia que me transmite me hizo conectar con algo en mi interior. Recordé que tenía un blog. Y en él, un proyecto, aunque fuera pequeño: ir escribiendo poco a poco todo lo que pasa por mi cabeza, por mi corazón o por mi vida, o por las tres juntas, que en definitiva son la misma cosa, con suaves matices. No recuerdo por qué dejé de escribir, pero seguramente fue consecuencia inmediata de preguntarme por qué lo hacía. Y para quién. Y con estas dudas, añadidas al miedo escénico, perdí mi proyecto.

No sé cómo se regresa a un lugar que se ha dejado abandonado. De momento, me siento extraña, pero en algún momento hay que dar un paso. Un paso para seguir, un paso para abandonarlo definitivamente. Así sucede con todo. Y a veces cada uno de esos pasos cuesta un mundo. Pero en algún momento hay que darlos.

Retomar el camino cuando uno se siente perdido. Intentarlo, al menos. Algo parecido le sucedió a Dante: se perdió en el medio del camino de su vida, cuando ya había recorrido suficiente trecho para pensar que nunca le sucedería. Caminó a oscuras, seguramente lleno de tristeza y temores, pero luego fue capaz de encontrar su voz entre las sombras.

Retomar la senda, abrir nuevos senderos. Lo importante es no dejarse vencer por los miedos, ni la vergüenza ni la duda. Dar lo mejor de lo que se es capaz. Y hacerlo.

¡Vamos a ello!

viernes, 23 de enero de 2015

Haikus de la escuela

otra vez lluvia ...
al entrar en la clase
olor a serrín

tras el examen
borrones de tinta azul
en mi muñeca

diez de septiembre.
el chico que me gusta
en mi pupitre

última fila
hacer bombas de chile
mientras todos estudian

clase de historia:
el olor del papel
del cuaderno nuevo



Estos son los haikus ( o quizás senryus) que me han publicado en Jours d`école, un libro de haiku de la Asociación Francófona de haiku y que comprende a varios autores de edades divesas, de 6 a 78 años. El reto en mi caso era recordar aquellos tiempos de escuela, lo que me dio la oportunidad de volver a un tiempo que creía olvidado y que sorprendentemente se reveló en mí sobre todo por los olores: el serrín, el chicle, el papel y la tinta de los libros nuevos... Es cierto que el olor es el sentido que nos lleva a lo más íntimo de nuestra existencia.

El libro es muy interesante; no es bilingüe más que en los haikus cuyos autores han escrito en español, que vienen también traducidos al francés. Sin embargo, he descubierto que con paciencia (y el traductor de google) puedo ir desentrañando los secretos de esta lengua.

Las maravillosas ilustraciones que he elegido para este post son de Iko kimura – 木村いこ y las he encontrado en este blog: https://cuadernoderetazos.wordpress.com

miércoles, 21 de enero de 2015

Un poema de Susana Benet


CORTE DE PELO


Te corto el pelo en la cocina
girando suavemente tu cabeza.

Van cayendo mechones sobre el suelo.

De pronto, el gato
se tiende en tu cabello y se revuelca
feliz, estremecido.


Susana Benet ( de su libro de poemas "La durmiente" Pretextos poesía 2013)







Hace tiempo que quería leer este libro de Susana, así que el otro día lo conseguí por fin en la Popular. Es un libro delicado al tacto, la cubierta de papel mate en color violeta. Como esperaba, y deseaba, el libro de Susana está lleno de gatos, de momentos íntimos, de suaves asombros, de confidencias. Lo estoy disfrutando. Algunos poemas tienen ese sabor a haiku, sensaciones, momentos únicos, como este "Corte de pelo", uno de mis favoritos por su sencillez y ... ese algo especial de los grandes maestros como Susana.

Lo he ilustrado con un dibujo de Sentaro Iwata: "Early afternoom"

lunes, 19 de enero de 2015

Blue Monday


Hoy es el tercer lunes de enero, que se han empeñado en llamar "blue monday", uno de los días más tristes del año según las estadísticas y los sabios que se ocupan de esas cosas. Ha estado a punto de nevar, aunque solo han sido unos copos. Después la nieve se ha disuelto en lluvia. Y ha seguido lloviendo con esa lluvia tenaz a la que están acostumbrados en el norte. Pero no aquí. La tarde ha ido cayendo pesadamente; los grises se han oscurecido aún más hasta devenir en ocaso. Un ocaso de sombras. Todo parecía que iba a terminar así, en un lento deslizarse a la noche pero, lejos de lo esperado, milagrosamente el sol ha abierto un jirón entre las pesadas nubes justo en ese punto de tierra y cielo donde la luz se deshace para dar paso a la oscuridad. El aire, el día, las nubes y la lluvia, todo se ha teñido de rojo: ese rojo que despierta y da calor y llama a la vida.

la casa en sombras.
en la espuma del café
polvo de canela

Tres libros de haiku en francés


Cuando tengo en mis manos libros tan preciosos como éstos de los que os voy a hablar, me arrepiento de no haber estudiado nunca francés. Menos mal que algunos están traducidos, o si no le puedo pedir que me eche una mano a Isabel Asúnsolo, editora y haijin. Es ella quien me ha enviado estos libros llenos de encanto que brillan en mi mesita con luz propia.




JOURS D’ÉCOLE – Collectif de haikus. Comprende unos 300 haikus y su equipo editorial está formado por Jean Antonini, isabel Asúnsolo, Pascal Goovaerts y Christophe Jubien. Va acompañado por un CD con los haikus recitados en francés. Además de muchos autores franceses, aparecen bastantes haikus de autores en español junto a su traducción en francés.

En este libro han sido seleccionados cinco haikus míos y tengo el privilegio de compartir espacio con Susana Benet, Félix Arce y compañeros de AGHA como Francisco Jiménez Carretero y Yori.
 
Me encanta este haiku de Maria Elena Quintana Freire:
 
extasiado
me dijo: Tu pelo
parece de lluvia


El "Compost de Haïkus", escrito e ilustrado por Isabel Asúnsolo, publicado por Napodra, trae un pequeño rincón de un jardín, donde cada mes algún pequeño animal cobra protagonismo. En mi estación favorita, el verano, la gata Geisha busca un ratón entre la hierba ...


"Haïkus d´enfant et de rainette", de Gilles Brulet es una pequeña joya llena de encanto gracias a los  dibujos preciosos de Chiaki Miyamoto en el que se muestra la amistad entre un niño y una ranita. Libélulas, nenúfares, amabilidad y armonía se respira en las páginas de este cuento en edición bilingüe, francés y japonés publicada por Éditions L`iroli.
 
 

miércoles, 7 de enero de 2015

Un camello en la cornisa, de Care Santos

Todos los cuentos de navidad que he leído hasta ahora terminan el día 6 de enero, excepto este, que empieza precisamente cuando acaba todo: el 7 de enero.

"La mañana del siete de enero es la más horrorosa del año. Las fiestas de Navidad han terminado y hay que descolgar los adornos del árbol y guardar las figuritas del belén en esas cajas de cartón tan feas..."

Una niña llamada Elia escucha un extraño sonido ... y empieza la magia. Un cuento delicioso éste de Care Santos, ilustrado con elegancia por Violeta Lópiz y con predominio de dos colores básicos: azul y ocre. Muy recomendable para leer y disfrutar y qué mejor manera de despedirse de la navidad que con este libro.

No os perdáis el final. Merece la pena.

Feliz año y felices reyes y ... tras estas fiestas tan intensas ¡viva la normalidad!

Una gata curiosa a veces reflexiona

Una gata curiosa a veces reflexiona
mientras pasea por la calle Ancha

Dientes que león que volaron lejos o cerca ... ¿alguno te ha llegado?

El gato de Cheshire...

El gato de Cheshire...
o su sonrisa

Instituto Cervantes

Espéculo

Espéculo
Revista literaria

¿Alguien ha visto mi ratón?

¿Alguien ha visto mi ratón?
Si tienes gato, esto te puede pasar a tí

Si un perro salta a tu regazo es porque te aprecia...

Si un perro salta a tu regazo es porque te aprecia...
...pero si un gato hace lo mismo es porque en tu regazo se está caliente. A.N. Withehead

Dientes de león desde 7 de septiembre de 2010

Dientes de león

Dientes de león

¿Desde donde te trae el viento ... ?