

Durante el mes de noviembre la Universidad de Castilla La Mancha en Albacete invita a 5 poetas en otoño. Entre los organizadores está Arturo Tendero (poeta, periodista...), que hace estupendas crónicas en La Verdad. Siempre me quedo con las ganas de ir, por unas u otras cuestiones, pero este jueves viene Karmelo Iribarren, cuya poesía, dentro del "realisto sucio", tiene unos tintes que me recuerdan a Bukowski. He buscado algunos poemas en la red y lo que he encontrado me ha parecido más que interesante. Aquí dejo un botón de muestra, para quien quiera saborearlo.
SE ACABÓ EL CUENTO
Se acabó el cuento,
amigo, esto es la vida.
Todos los grandes sueños
con los que hasta ahora
te has entretenido, puedes
dejarlos a la entrada.
Aquí no sirven de nada.
DEL ROSA AL NEGRO
Es lo que tiene,
el amor
empiezas siendo
el galán
protagonista
de una maravillosa
comedia,
y acabas
convirtiéndote
en un actor
sobrio, serio,
de carácter,
sólo que de tu
propia tragedia.
QUÉ CARAJO, A VIVIR
Después de hacer balance,
tras considerar la situación
de arriba a abajo, en frío,
he decidido no volarme hoy
tampoco la tapa de los sesos.
Nunca se sabe con la vida,
me he dicho. Y además, qué
carajo: ya que me trata peor
que a un perro, que se tome
ella la molestia de matarme.
LOS PARAGUAS, LOS TAXIS
Para Xabier Etxart
Acabo de tirarlo,
35 minutos bajo la tormenta
-esperando un maldito
taxi-han podido con él.
Pero cómo se ha portado.
Ésa es la diferencia:
los taxis son como ciertos amigos,
nunca están cuando más los necesitas.
Los paraguas, en cambio, mueren por ti.
EN UN LUGAR SOLITARIO
La estás viendo
desde tu habitación,
a no más de cincuenta metros,
en el edificio de enfrente,
apenas una sombra
entre visillos,
moviéndose.
Lleva bata
y parece
que se prepara
para dormir.
Le calculas alrededor de los cuarenta.
Una edad solitaria.
Te imaginas allí.
LOS SUEÑOS
Lo fueron todo
y ya los ves
ahora,
abatidos por los días
iguales,
como pasquines en los charcos.
Vivir
se reduce
a esquivarlos.
Entre dos coches
Entre dos coches. Entre
un Renault azul y un Corsa
negro, me has venido esta tarde
a la memoria. Ya ves, cien
metros de autopista solitaria
han sido suficientes. Y pensar
que se me fue casi la vida
en mandarte al infierno.
El camarero
Trabajar
de camarero
tiene
-no cabe duda-
sus inconvenientes.
Por ejemplo,
que te conoce
todo dios,
y eso
-dígase
lo que se diga-
es siempre
peligroso:
primero
porque estás
para servirles,
y después
-esto es lo grave-
porque encima
les cobras-
De risa, caro y peligroso
Ir de maldito
por la vida
a estas alturas
además de ser muy poco estético
puede salirte por un ojo
de la cara
cuando no de otro sitio.
Sólo escuchar
los precios del mercado
-y no exclusivamente negro-
es para alucinar:
quince trompos
por un jodido gramo
más cortado
que el coño de Mae West
.Aunque también
puedes ponerte ciego
de vino peleón,
en cuyo caso
te irás tiñendo de un verde
amarillento
y acabarás soplando una flauta de juguete
en cualquier boca de metro.
Y todo esto,
por supuesto,
sin perpetrar un maldito
poema
ni haber leído
al borrachín
de Baudelaire.
EN VÍA MUERTA
O perdí el tren de la vida
o me equivoqué de tren,
una de dos.
Pero tuve
que cometer en algún sitio
algún error,
eso está claro.
Son muchos años ya
sin que suba ninguna
a este vagón.
(Karmelo C. Iribarren.- Donostia , 1959)