
Una mañana sales a tomar un café y la calle del centro está llena de estímulos, imágenes, sensaciones... En este caso, me ha inspirado estos dos poemas:
calle del centro
un hombre con un ramo
de rosas rojas
*** *** ***
andando rápido
al doblar una esquina
olor a orines
2 comentarios:
Me quedo con el primero, el de las rosas. Me parece muy sugerente. Una bella historia detrás del haiku, sin duda, como en el caso del de la rubia de la piscina de nuestro amigo Frutos... ;D
Pues es cierto, he visto a un hombre con un ramo de rosas. El ramo era muy llamativo, esas rosas tan bellas que parecen artificiales. Y era bonito verlo, en la calle llena de gente.
No sabemos con qué propósito y si al final ha tenido éxito lo que quisiera conseguir con el ramo.
Aunque, claro, una imagina mucho y puede ser que al final ... no sea lo que una piensa.
Un beso.
Publicar un comentario