
Para alguien que vive en una ciudad pequeña como Albacete, cualquier cambio que se produce en el cotidiano trayecto al trabajo se convierte en un acontecimiento importante.
Esta mañana ha cambiado la fisonomía de la calle principal: están poniendo las luces que permanecerán encendidas durante la Feria. Todos los años sucede igual: los últimos días de agosto la ciudad parece despertar de su letargo; se engalanan los edificios, los parques, los escaparates, …, todos se preparan para la gran fiesta del 7 de septiembre.
Con las distintas festividades, cambian los alumbrados, la decoración, incluso los artículos que se exhiben en las tiendas. Los que no cambian nunca son los edificios, las señales y los semáforos.
Al observar la calle, he reparado que, entre tantas bombillas, las únicas luces que funcionan son las de los semáforos. Con su sencillo código de luces, ofrecen un punto de color y de movimiento en el día que amanece. Y ante las que están apagadas, que en otros días serán protagonistas durante unas horas, resplandecen sus colores: rojo, verde y ámbar.
Esta mañana ha cambiado la fisonomía de la calle principal: están poniendo las luces que permanecerán encendidas durante la Feria. Todos los años sucede igual: los últimos días de agosto la ciudad parece despertar de su letargo; se engalanan los edificios, los parques, los escaparates, …, todos se preparan para la gran fiesta del 7 de septiembre.
Con las distintas festividades, cambian los alumbrados, la decoración, incluso los artículos que se exhiben en las tiendas. Los que no cambian nunca son los edificios, las señales y los semáforos.
Al observar la calle, he reparado que, entre tantas bombillas, las únicas luces que funcionan son las de los semáforos. Con su sencillo código de luces, ofrecen un punto de color y de movimiento en el día que amanece. Y ante las que están apagadas, que en otros días serán protagonistas durante unas horas, resplandecen sus colores: rojo, verde y ámbar.
Muchas bombillas,
mas sólo encendidas
las del semáforo.

7 comentarios:
Que bonita foto Toñi. Yo he pasado por la calle Hermanos Jimenez(lo que pasa es que ni las fotos ni internet es lo mio), y en un edificio pegando al antiguo bar Sandokan han pintado un mural de la feria, que se puede ver desde la Puerta de Hierros. Fijaos alguno si pasais.
¿Te has comprado ya el atavio, como decían las abuelas?. Un beso. Pepi.
Entre no se que de haikus, la feria, el susum corda o lo que sea...
...¿En Albacete teneis alguna semana normal?
Y se impone foto con el atavio, pero ya.
Las luces de los semaforos no tienen envidia de las de la fiestas, ellas se saben necesarias.
Hola Pepi!!
Ya me fijaré, aunque no es una zona precisamente de paso para mí. Bueno, cuando sea Feria lo veré.
El atavío no sé si te refieres al traje de manchega o a alguno que sea vistoso. Si es lo primero, ahí lo tengo, pero como haga calor no me lo pongo, que para sufrir ya tengo el madrugar y eso.
Si es lo segundo, pues en agosto me he hecho con un par de trapos que creo que lucirán bien en la fiesta.
Ya nos veremos.
Un beso. Toñi
Jorge:
Pues me parece que Vázquez Montalbán dijo que Albacete es la Nueva York de La Mancha, así que ... fíjate si somos importantes.
La foto ... con el traje de manchega y los tres moñitos (+ la raya en medio) uf ... me la pensaré.
Me gusta la última reflexión. Muy buena, Jorge.
Un beso.
Ja,ja, lo del atavío era broma. Antiguamente para la Feria se les compraba ropa nueva a las mozas casaderas y como me encanta esa época por eso lo puse. Pero vaya que nosotras "nos componemos el atavío" con cualquier cosica.
La postal del correo es tierna, me gusta mucho.
En cuanto descifre los misterios del movil y del ordenador, le hago una foto a Nito (está malito, cojea mucho, ya te contaré)y la mando. Besitos. Pepi.
¡Ay La Feria...! A mí, que viví durante 24 años en todo el meollo del asunto, es oir la palabra Feria y se me enciende una parte del cerebro repletita de emociones varias...
Este año le estoy preparando a Irene el trajecito de "espigadora", ya veremos a ver si se deja vestir. Lo del traje de manchega lo dejaremos para cuando sea un poquito más mayor, y lo pueda lucir mejor.
Ah, Pepi, nunca había oido la expresión del "atavío", pero es cierto que era típico estrenar algo de ropa durante estos días, arreglarse un poquito más, y todo eso. Bueno, tiene su lógica si lo pensamos.
En fin, que ya huele a Feria, y como siempre, aunque signifique que el verano se está acabando y de paso al otoño, la espero con ilusión, como cuando tenía siete años.
Hola Pepi!!
Espero que se cure pronto tu Nito. La postal es muy chula. La voy a colgar un día de estos, porque además ahora estoy en la playa y pega muy bien.
Paula:
Seguro que tu nena queda preciosa vestida de espigadora. Que ilusion hace vestir a los nenes para feria.
Yo he perdido referencias importantes, pero la verdad es que me siento muy albaceteña y me gusta ver mi ciudad con la ilusión de las fiestas.
Un beso para las dos.
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