Son sólamente dos flores, dos magnolias de color crema, que se han abierto entre las bellas hojas del magnolio.
Ya es un hecho: acabamos de entrar en el verano y el magnolio del Altozano florece.
Y es una imagen tan bella que no se puede pasar por alto.
4 comentarios:
esnuna triste historia..pero e muy mia, las flores de magnolio,me encanta¡¡pero me ponen un poco triste, era el arbol, la flor...de mi padre,..¿sabes poco antes de morir plantamos un magnolio toda la familia juntos, con el..fue muy simbolico aunque nadie dijo nada...cada vez que florece..pues eso, el esta ahi..y le echo mucho de menos..era un enamorado de la vida, de las flores, de la belleza, de la musica,era un vividor...un disfruton..
Parte de mi infancia mas feliz paso alrededor de un gran magnolio.
Cuando era verdaderamente pequeño.
Haceeeee muuuuuuucho, a mediados del siglo pasado.
Fairi:
Es una historia triste, pero preciosa. Cada vez que florece el magnolio te trae la esencia de tu padre y tú sabes que él es eterno, que está ahí mientras lo recuerdes.
Gracias por contar algo tan precioso.
Un beso.
¿El siglo pasado, Jorge?
¿No te estás quitando años :-P
Bueno, no, en serio... qué chulo tener recuerdos de infancia alrededor de un gran magnolio. Deben ser muy buenos recuerdos.
Un beso.
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